La Violencia de Género es aquélla que se ejerce sobre la mujer por el hecho de serlo, mientras que la Violencia Doméstica, es aquélla que se ejerce sobre cualquier miembro de la comunidad familiar.

Asesoramiento Integral y Colaboración Interprofesional
En este sentido, la última reforma del Código Penal, trajo consigo un avance en la comentada dirección, al incluir el Género como motivo de discriminación en la agravante que recoge el apartado segundo del artículo 22 del citado texto legal.Además, ya se puede echar mano de la medida de libertad vigilada en todos aquellos supuestos derivados de delitos contra la vida, de malos tratos, y de lesiones, cuando estos se hayan producido en los ámbitos de la Violencia de Género y Doméstica.
Decir que, los y las profesionales de este Despacho afincado en Zaragoza, están concienciados con la lacra que suponen este tipo de violencias, y por ende, especializados en las materias penales que de ellas se derivan.
Asimismo, tenemos experiencia concreta en todos aquellos supuestos relativos al impago de pensiones, y órdenes de alejamiento. En este sentido, recordar que a raíz de la última reforma del Código Penal, pasaron a tipificarse expresamente, dentro de los delitos de quebrantamiento, los actos tendentes a alterar o impedir el correcto funcionamiento de los dispositivos telemáticos para controlar las medidas cautelares y las penas de alejamiento en materia de violencia de género.
El acompañamiento jurídico desde el primer momento resulta esencial para asegurar que la víctima reciba todas las garantías y la protección a la que tiene derecho. El trabajo conjunto de abogadas, psicólogas, trabajadoras sociales y asociaciones especializadas contribuye a identificar las necesidades específicas de cada persona, ayudándola a afrontar las posibles secuelas emocionales y a reconstruir su entorno familiar.
Esta labor multidisciplinaria también refuerza la intervención de las autoridades, que encuentran en los informes periciales y la cooperación de otros profesionales un apoyo adicional para fundamentar decisiones judiciales más ágiles y ajustadas a cada situación.
Formación Continua de los Operadores Jurídicos
La última reforma del Código Penal ha situado la especialización en un primer plano, impulsando programas de formación y actualización para jueces, fiscales, policías y otros operadores jurídicos. Gracias a esta iniciativa, se profundiza en los factores de riesgo que rodean la violencia de género y doméstica, facilitando respuestas adecuadas y urgentes, sobre todo en relación con la aplicación de medidas cautelares, la libertad vigilada y la supervisión telemática.
Al mejorar la preparación de quienes participan en estos procesos, se fortalecen las garantías de defensa y se maximizan las posibilidades de proteger a la víctima de recaídas o situaciones de desamparo.
Relevancia de la Concienciación Social
La difusión de información clara y accesible acerca de los recursos disponibles favorece que posibles víctimas y su entorno puedan denunciar con mayor inmediatez. La implicación de medios de comunicación, centros educativos y organizaciones de barrio fomenta el reconocimiento de síntomas de maltrato y ayuda a derribar prejuicios que aún rodean estos temas.
Promover la cultura de la denuncia no solo permite una acción temprana de los organismos competentes, sino que también facilita la obtención de pruebas, reforzando la actuación penal y disminuyendo la posibilidad de reincidencia.